
Me acurruco en un espacio
que sólo a mi me pertenece
y libero mis pensamientos
como destellos de luces.
Momentos tan sublimes,
como estar junto a Dios
y me regocijo en mis latidos
cuando los recuerdos iluminan mi ser.
En ese rincón, sueño, lloro, canto,
leo y escribo desde mi corazón
y soy feliz viviendo esos instantes
porque simplemente soy Yo.