
Me acaricias a lo lejos
cual aura roza mi tez
y mis deseos de tenerte
se sumergen en un hondo mar.
Tu voz escucho al atardecer,
invadiéndome el silencio
al oírte y no poder
responder un te quiero.
En un instante de sollozo
mi corazón se aflige
y al recordar tus caricias
aun más entristezco.
Y camino a tu encuentro
sin tener pisadas tuyas,
es ahí cuando entiendo
que te ame a lo lejos.