
En esta inmensa soledad
mis recuerdos flotan
como pétalos en
un vasto florecer.
Y me convierto
en tinieblas de un sueño,
que en un tiempo
debió realizarse.
Mis lágrimas humedecen
mis ojos y así no puedo
distinguir el hoy ni el mañana.
Y así vago por
lo oscuro de mi alma
tratanto de encontrar
alguna cicatriz que ocultar.
Para que de esta forma
recurrir al olvido
y despedir mis sueños rotos.